Desde su mismo origen, Roma ha convivido con los no humanos, de hecho, según dice la tradición, las leyes de Roma fueron dictadas al Rey Numa por una ninfa. Mientras Roma fue solo una pequeña ciudad del Lacio, sus relaciones con los no humanos fueron buenas, pero al ir creciendo su importancia fueron empeorando, la destrucción de las grandes selvas italianas provoco graves conflictos con los Elfos y las Dríades y el control de los pasos de los Alpes se consiguió solo después de duras luchas contra enanos y Trolls.
Contra estos últimos se lanzo el Edicto de Manlio, lo cual supuso su total exterminio en la península italiana. Según la confederación de repúblicas italianas se fue convirtiendo en un Imperio, muchos reyes elfos y caudillos orcos se convirtieron en súbditos de Roma, al igual que sus vecinos humanos, tuvieron que pagar tributos, enviar rehenes y contribuir con tropas a las empresas militares de la República. Para regular las relaciones de la República con los no humanos el Cónsul Cayo Pompilio Metelo elabora la ley pompilia (Lex pompilia). Esta ley es la que define que es y que no es humano y como se debe proceder con respecto a los que no lo son. A la ley se le han añadido apartados nuevos según el Imperio fue entrando en contacto con nuevas razas de seres inteligentes. En resumidas cuentas la ley dice:
Hay asentamientos enanos en toda Europa e incluso en África, pero las mas antiguas y poderosas ciudades de esta raza están en la cordillera de los Alpes. La mas antigua y poderosa de todas es Nidavellier, donde viven mas de 50.000 enanos, si se cree lo que ellos afirman.
Mitos e historia
En el principio era el Uno, y el Uno se canso de estar solo, y creo a los enanos para que le ayudaran a dar forma al mundo, los enanos crearon en aquel entonces grandes maravillas , la mayoría de las cuales no existe ya, en aquel entonces no era necesario excavar las rocas para vivir en cavernas ni sintetizar la comida, ya que no había nada que temer y la comida llovía del cielo, sintetizada por la Maquina Celestial.
Entre los seres que el Uno creo estaba Kronos, el tiempo, al que los romanos llamaban Saturno. Kronos era ambicioso y desagradecido, hablo a otros seres como los elfos, los titanes y los gigantes, se puso a su cabeza, y destruyo la Maquina Celestial. El Uno disgustado por la perfidia de aquellos que le debían todo, se retiro del mundo, dejandolo a su suerte. Desde entonces es el Tiempo el que domina sobre todo. Sin embargo, El Uno no olvido a los enanos, sus hijos primogénitos y que siempre habían permanecido fieles, y les enseño como debían vivir en el nuevo mundo, les enseño a trabajar la piedra y los metales, como hacer comida a partir de la piedra, para que no tuvieran que alimentarse de los engendros que crecen como hacen los seguidores de Kronos.
La sociedad enana
Los enanos son una raza extraña y poco amiga de relacionarse con otras, para ellos todo lo que no es enano es maligno, peligroso o ambas cosas a la vez. Cada uno realiza su función esperando que cuando le llegue su hora el Uno les lleve a la tierra de los Ancestros donde aun funciona la Maquina Celestial y uno no tiene que trabajar mas que en lo que le interesa.
Cada enano nace y muere dentro de un clan, que puede tener miles de miembros. Cada clan tiene sus secretos artesanales , sus minas y forjas, y reacciona violentamente contra cualquier intromisión, sea o no enana, esto ocurre hasta entre los clanes de la misma fortaleza. En las ciudades el rey puede mediar en la disputa y arbitrar una solución, pero solo si se lo piden ambas partes. El rey puede ordenar que se detengan las disputas en caso de emergencia para la ciudad o cuando estas se han vuelto demasiado violentas.
El rey es elegido por un consejo compuesto por los jefes de Clan que ademas le asesora. Los conflictos entre las ciudades enanas son frecuentes, especialmente de Nidavellier con las demás ciudadelas, ya que el rey de Nidavellier se considera rey de todos los enanos de los Alpes, pretensión que no admiten ni las demás ciudades enanas ni los clanes independientes.
La sociedad enana es patriarcal, y a las mujeres se las ve poco fuera de las ciudadelas, aunque al parecer, son ellas las que se encargan de sintetizar y elaborar la comida, lo cual les da un gran peso dentro de su comunidad.
Aunque tras la guerra provocada por Caligula los enanos se habían cerrado al exterior, recientemente sus comerciantes han vuelto a salir de sus ciudadelas para vender sus inigualables armas y armaduras a cambio de miel, marfil y perlas sobre todo.
Los enanos y los elfos nunca se han llevado demasiado bien. Todos los otoños, los carboneros enanos talan gran cantidad de arboles en la Selva Negra y levantan sus hornos para fabricar carbón vegetal, aprovechando que los elfos inician su sueño invernal. Entonces los elfos verdes (que no hibernan) les atacan y se producen feroces combates.
El enano normal vive unos cien años, aunque algunos han llegado a los 200. Entre ellos se considera pecado y apostasia (y por tanto merecedor de la peor pena posible: el exilio) el uso del conjuro Inmortalidad.
Otras regiones enanas
Hay asentamientos enanos en casi cualquier cordillera, pero fuera de los Alpes, casi todos son simples clanes. En los Pirineos se encuentra la ciudad de Monte Aneto, gobernada por un rey inmortal gracias a su reserva de comida producida por la Maquina Celestial. En las montañas del Atlas (en el norte de África) existe un reino enano cuyos habitantes son capaces de domar y cabalgar a los feroces grifos que habitan en ella, estos enanos tiene una inusualmente buena relación con los humanos, especialmente con las tribus beréberes que moran en el Gran Desierto, las cuales les ofrecen siempre en primer lugar los productos que traen del otro lado del Mar de Arena.
Religión
Salvo algunos raros apostatas, que son inmediatamente expulsados de la sociedad enana, todos los enanos adoran al Uno.
Habilidades: Ataque con Hacha o Martillo, Escuchar, Inventar y Ocultar.
Magia divina común: toda.
Magia divina especial: Absorción, Berserk, Crear fantasma, Curación del Cuerpo, Escudo, Hacha autentica, Martillo autentico, Ordenar a Gnomo, Restaurar la Salud (CON), Restaurar la Salud (FUE).
Magia espiritual: ninguna; los enanos usan en su lugar hechicería.
Los elfos dentro del Imperio
En el siglo II después de Cristo la mayor parte de Europa es aun bosque virgen. Las comunidades humanas son simples grupos de chozas en los claros de esta enorme masa vegetal. Sin embargo en las zonas mas próximas al Mediterráneo se ha dejado sentir la mano del hombre, e incluso hay zonas intensamente deforestadas como Grecia, Sicilia y el Sur de Italia. En otras el impulso que da el Imperio a la creación de zonas agrícolas esta favoreciendo la tala y desbroce de los bosques antiguos, este es el caso del Norte de África, Hispania, e incluso zonas de la Galia.
Hay comunidades elficas que pagan tributo al imperio, al igual que muchas comunidades humanas. A cambio se les permite mantener sus costumbres y gobernarse hasta cierto punto a si mismos. La mayoría de los elfos que viven en el Imperio son elfos marrones (como los de RQb), aunque existen también algunos elfos verdes en Britania, y pequeños grupos de elfos amarillos en el delta del Nilo. También deben contribuir ocasionalmente con tropas, siendo los arqueros elficos muy apreciados. A veces los elfos se han revelado contra el imperio, sobre todo del lado de los celtas, pueblo con el que siempre han tenido buenas relaciones, especialmente con sus druidas .
Hay bosques elficos de importancia en Britania, la Galia, Hispania y los Balcanes. Existen grupos mas pequeños de elfos en otros lugares como la cordillera del Atlas en África, e incluso en la misma Italia. el Imperio intenta que los reinos elficos sean lo mas pequeños posibles, e incluso a forzado a algunos a dividirse, al igual que con otros pueblos suele exigir rehenes de entre los elfos mas importantes. Estos rehenes tienen una oportunidad de entrar en contacto con la cultura romana, algo que no suele estar al alcance de la mayoría de los miembros de su especie, de hecho los funcionarios imperiales favorecen este proceso, en un intento de "romanizar" a los elfos, como han hecho con pueblos humanos como iberos y galos. Entre los diversos reinos elficos podemos destacar el de Gales, el mas importante de Britania, donde recientemente ha aparecido un héroe llamado Tanis Espada Lunar, el de los Vosgos, en la Galia, y la peculiar colonia de elfos amarillos del delta del Nilo, que cabalgan hipopótamos y son los últimos descendientes de los que habitaron el valle del río antes de que surgieran los faraones y levantaran sus primeros monumentos de piedra.
Los elfos fuera del Imperio
Fuera del imperio la situación es muy diferente, los reinos elficos son enormes y los elfos son sus propios señores. El mayor reino elfico bien conocido en el Imperio es el de la Selva Negra en Germanía, gobernado por Faeldir Flecha Certera, un elfo del que se cree que es originario del Imperio y que ha participado junto a los Suevos (un pueblo germánico) en muchas incursiones contra las provincias galas. En tierras mas lejanas al Sur y el Norte se dice que hay grandes selvas llenas de Elfos amarillos y verdes.
Cultura
Los elfos tienen una cultura muy peculiar, entre ellos el concepto de propiedad privada es muy débil, y no suele ir mas alla de la posesión de las propias armas y vestidos, así como de otros objetos personales. Para los elfos su fin en la vida es la protección de los bosques, según ellos : "La Diosa nos dio brazos, piernas y pensamiento para que veláramos por nuestros hermanos inmóviles". Su cultura es matriarcal, teniendo las dríades un papel muy importante en ella. En general les gusta mantenerse apartados de los humanos y no confían en ellos, sin embargo suelen proteger y ayudar a los que se ven perseguidos por las autoridades imperiales. El concepto de familia es muy peculiar entre los elfos y para los sabios romanos resulta incomprensible, al parecer, existe entre ellos una "familia extendida" de la que forman parte miembros de ambos sexos y dríades.
Aunque los romanos hablan de reinos de los elfos, estos suelen agruparse en comunidades de unos cientos de miembros, varias de estas comunidades pueden decidir elegir un jefe militar para todas ellas, o un individuo que dirija los tratos con los funcionarios imperiales, son estos líderes electos a los que los romanos llaman reyes.
Los elfos acostumbran a ir desnudos, cubriendose solo cuando llega el frío, también se visten cuando deben tratar con los humanos, utilizando en estos casos telas tejidas con misteriosas fibras (realmente corteza de árbol tratada por sus artesanos y seda de araña). No utilizan casi el metal, y jamas el hierro, por ello rara vez llevan armaduras mayores que cuero endurecido, pero sus artesanos saben elaborar armaduras con placas de madera y cuero superpuestas cuya dureza es similar a la de las armaduras lamelares de las legiones.
Religión
La religión de los elfos esta presidida por Aylara Madre de los Dioses, y ve el mundo como un constante enfrentamiento entre la vida y la muerte, el invierno y la primavera. Sus mitos hablan de un tiempo en el que el mundo estaba gobernado por el Gran Gigante de Hielo y estaba cubierto por un gran manto blanco. Entonces Joraiam el Embaucador, un Héroe de la antigüedad, engaño al Padre de los Gigantes para que tratara de detener la carrera del Sol en el cielo. Cuando este lo intento se derritió. De cada una de las gotas de agua que cayeron a la tierra surgió un gigante de hielo, y desde entonces estos han sido los peores enemigos de los elfos. Así Joraiam se gano la divinidad.
Otras divinidades elficas son Rainilion, diosa de la luna y de la guerra, Eilug el cazador, Lugiam, dios del Sol y esposo de Aylara, Kaimil el cantor, otro héroe que se convirtió en dios al liberar a Eilug del Infierno, y Maarlir el joven, dios de las tempestades.
Los elfos no suelen adorar a dioses extranjeros, aunque algunos elfos
que han servido en tropas auxiliares se han sentido atraídos por
el culto de Mitra, y se han unido a el identificandole con Lugiam, su dios
solar.
Este pequeño y curioso pueblo habita en las regiones orientales de la isla de Britania, donde se les conoce como la Gente Pequeña. De temperamento pacifico, tratan de evitar siempre las confrontaciones, algo que les resulta fácil por su extremada facilidad para ocultarse y moverse sin ser vistos. Esto, junto con su pericia con la honda, les ha permitido sobrevivir frente a enemigos de mayor tamaño y les ha convertido en exploradores sin igual, muy apreciados por los jefes militares destinados en Britania.
Cultura
Los hobbits habitan en pequeñas aldeas y pueblos en zonas ribereñas, no les gusta vivir aislados ni en tierras inhóspitas, aunque en caso de necesidad pueden desplazarse a los bosques. Son sobre todo fabricantes y granjeros, siendo entre ellos raros los practicantes de otros oficios.
Tradicionalmente han tenido buenas relaciones con sus vecinos humanos y elfos, lo que les ha permitido desentenderse del ejercicio de las armas. Con la conquista romana los hobbits se vieron obligados a aportar contingentes a las tropas auxiliares, como otros pueblos, sorprendiendo a sus oficiales romanos por su pericia como exploradores y para tender emboscadas.
Los hobbits se han romanizado con rapidez y han ido abandonando sus costumbres (similares a las de sus vecinos celtas) en favor de las romanas, incluidos sus nombres.
Religión
Los hobbits no tienen religión propia y adoran a los dioses celtas o romanos. Los druidas (shamanes) hobbits son raros aunque no desconocidos y algunos de los hobbits mas romanizados han adoptado la hechicería.
Julio Minutio es el hobbit mas importante que ha existido desde el héroe mítico Duada Ap Gwynido. Nacido como Llews Ap Ewan en el pueblo de Aleyga en el Gales central, se unió muy joven (135 D.C) al contingente auxiliar que su región envío a la Muralla de Adriano. Allí aprendió a luchar y se convirtió en el mejor explorador de toda la frontera, ganandose entre los pictos el apodo de Guijrw (el zorro).
En una expedición punitiva contra los pictos Llews salvo la vida al Legado Cayo Camilo Furio derribando de una sola pedrada de su honda al caudillo picto Wen Mak Jom.
Al terminar su periodo como legado Cayo volvió a Roma con Llews, al que ya entonces se llamaba Julio Minutio. En Roma Julio aprendió la cultura que conocía cualquier patricio romano, y se le ocurrió la idea de intentar conseguir que se derogara la disposición de la Lex Pompilia que consideraba no humanos a los hobbits. Cayo Camilio le consiguió una audiencia en el senado y Julio se mostró tan elocuente, que consiguió que el senado se comprometiera a tratar el asunto y elevarlo a la consideración del Emperador, concediendo mientras tanto a Julio un permiso extraordinario que le permitía permanecer en la orilla derecha del Tiber.
Julio lleva los dos últimos años preparandose para la sesión del senado en la que se discuta su recurso, ha consultado miles de textos legales, recibido clases de los mejores retóricos y ha conseguido el apoyo de varios senadores importantes al hacerles varios favores, ya que se gana la vida como abogado y es considerado como el mejor de Roma. Algunos incluso afirman que se ha reunido con el Emperador, pero no hay testigos de tal entrevista y el propio Julio mantiene silencio al respecto.
Los orcos son una de las razas mas despreciadas y odiadas del mundo, su ignorancia , estupidez y crueldad son legendarias, así como su incapacidad para convivir con nadie, incluso entre ellos mismos. Pese a todos estos prejuicios los orcos han encontrado un lugar dentro del Imperio, el cual les trata como a cualquier otro pueblo humano o no humano.
Existen comunidades orcas en casi cualquier cordillera de cierta importancia, tanto en Europa como en África, e incluso en algunas zonas de Asia. Los geógrafos romanos mencionan 3 grandes grupos de orcos: los romanizados, los tradicionalistas y los Alaghadsy.
Romanizados
Acostumbrados ha ser tratados sin piedad por las demás razas y ha cometer contra ellas toda clase de crueldades la entrada en contacto con el Imperio supuso un shock para la sociedad orca. El hecho de ser por primera vez considerados como un pueblo mas y no como una molestia a eliminar impulso a muchos a abandonar su tradicional modo de vida y bajar a los valles desde sus guaridas en las montañas y constituir comunidades rurales.
En juego los personajes orcos romanizados presentan varios cambios con respecto al orco típico, así en la tabla de profesiones se sustituye por el equivalente civilizado, desapareciendo la profesión "cazador/incursor", que es sustituida de 03 a 20 por pastor civilizado y de 21 a 70 por granjero civilizado. Los orcos del valle han abandonado la tradición de montar lobos y cuando son jinetes montan ponis. Las armas culturales también han cambiado, la cimitarra ha sido sustituida por el gladius, el arco compuesto por la jabalina, y el escudo medio por el gran rectangular.
Los orcos del valle sirven a menudo en los cuerpos auxiliares de la legión, donde se les utiliza sobre todo para realizar emboscadas nocturnas. Pese a todo, ni en el ejercito hacen buenas migas los elfos y los orcos.
Los tradicionalistas
Estas tribus orcas se mantienen indómitas en las cumbres inexpugnables, siguiendo el brutal modo de vida tradicional de su raza. Los orcos tradicionalistas desprecian a sus congéneres "domesticados" del valle, y a menudo hacen de ellos sus víctimas favoritas. Pese a todas sus bravuconadas muchas de sus tribus pagan tributo al imperio, que incluye a menudo jóvenes fuertes cuyo destino es acabar de esclavos en las minas.
Aunque muchos conocen algo de latín prefieren hablar su propia lengua, que ha sido olvidada por los orcos romanizados.
Los Alaghadsy
Alaghadsy significa en orco "orco de Alaghad", siendo Alaghad la manera en que los orcos llaman a la ciudad de Hara Galada, la fortaleza de los hechiceros atlantes conocidos como La Mano Izquierda de Ariman.
A lo largo de los siglos los atlantes han criado en esta tierra una raza de orcos mayor y mas fuerte que los orcos comunes. Desde su guarida en las montañas del Cáucaso estos engendros han sido enviados por la Mano a los cuatro puntos cardinales para cumplir los oscuros designios de su aun más oscuro Señor.
Los Alaghadsy son similares a los orcos normales, pero su FUE es de
5D6 y su TAM de 2D6+4. También se diferencian de ellos en su forma
de combatir, mucho mas disciplinada y en que suelen estar mejor equipados,
la Mano suele enviar a los Alaghadsy a las tribus tradicionalistas para
que tomen el control de estas y las inciten a atacar a los estados humanos
(Roma y Persia sobre todo).
"... Considerando pues incompatible con la seguridad de la República la existencia de estas criaturas , Nosotros , el Senado y el Pueblo de Roma, ordenamos que se les de el mismo trato que a las fieras y a las alimañas, siendo cosa de interés publico su desaparición"
Edicto de Manlio 257 A.C.
" Delenda est Syganthropi" (los Trolls deben ser destruidos).
Domicio Druso Manlio.
Ya en las leyendas de la fundación de Roma se habla de batallas de Rómulo y sus seguidores con trolls hambrientos que trataban de devorar sus rebaños. Desde entonces los trolls han sido vistos por los romanos como criaturas dañinas de la oscuridad, que debían ser tratados de la misma manera que los lobos, las comadrejas, los ogros o las lamias, exterminandolos por completo. Sin embargo los romanos no pudieron dar ningún paso en esta dirección hasta que tuvieron bien sujeta bajo su yugo a la península italiana, es entonces cuando el Cónsul Domicio Druso Manlio consiguió que el senado aprobara su famoso edicto y permitiera a las legiones emplearse a fondo contra esta raza. Sin embargo las guerras con Cartago y los Reyes de Oriente redujeron la eficacia de la caza y el objetivo de exterminar a los trolls en Italia no se alcanzo hasta 100 años después del Edicto.
En todas las zonas en que Roma ha encontrado trolls ha intentado hacer lo mismo que en Italia, alcanzando en general un éxito razonable. Dentro del imperio los trolls son sumamente escasos, y viven ocultos en las mas profundas cavernas, solamente en los montes Carpatos, en la provincia de Dacia existe un reino troll de importancia, la supervivencia de este reino se debe a dos factores; que esta región hace poco que se ha incorporado al Imperio, y que los Carpatos son una región fronteriza, y por tanto de difícil control.
No se sabe mucho de los trolls que viven fuera del Imperio. Se sabe que en Eldarad hay una gran colonia de ellos y se han oído rumores sobre un enorme reino troll situado al norte de la India, entre las montañas mas altas de la Tierra, los germanos conocen a los trolls y aseguran que viven en gran cantidad en sus tierras, para su desgracia.
Los trolls de la tierra son iguales que los de RQ, existiendo tanto trolls negros como de las cavernas. Son muy raros en el imperio, y los pocos que se ven acaban combatiendo en algún coliseo. Al contrario que otras razas jamas son aceptados dentro de las tropas auxiliares. El troll mas famoso entre los romanos fue Fagorga ,el troll pretoriano de Caligula. Capturado por los legionarios en la Galia, el destino de Fagorga era el de todos los de su raza, combatir en el coliseo hasta el día de su muerte, su gran habilidad le permitió sobrevivir a gran numero de combates, y finalmente le llevo a luchar delante del mismísimo Cesar. Tras verle destrozar a media docena de gladiadores Caligula decidió concederle la libertad y conventirle en su guardaespaldas, en abierta oposición a las leyes romanas. Fagorga desempeño con eficacia su puesto y siguiendo las ordenes de su amo devoro a muchos patricios romanos, para deleite de este. Cuando Caligula fue asesinado Fagorga murió con el tras haber dado cuenta de una docena de sus asesinos.